Cada día que pasaba
mi pecho ardía un poco más.
Me quemaba por dentro
ver como poco a poco desaparecías
como se desvanecía ese mundo nuestro.
Te perdí antes de que nos dejásemos
y me empezó a doler tu ausencia
mientras dormíamos
espalda contra espalda.
Se me antojó vivir
en una primavera eterna,
pero el invierno llegó
y nos cogió por sorpresa.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada