Querer y no poder. Parece absurdo, verdad?
Cada suspiro que desprendo lleva tu nombre, cada paso, cada sonrisa, cada lágrima. Pocos conocen el amor, y yo, afortunadamente soy una de esos pocos. Sí, digo afortunada porque no me arrepiento de nada, porque te quiero, porque lo siento, porque sé que si no te hubiera conocido mi vida no sería igual, pero también sé que nunca habría sido mejor.
Absurdo fue perderte sin darme cuenta de que te echaría de menos el resto de mi vida. Es muy tarde para mirar hacia atrás, para saber si volverás. Ya no valen las palabras, ni siquiera los echos, nuestras vidas son muy distintas y los obstáculos que nos separan son muy gruesos, pero quiero creer que nada es más fuerte que nuestro amor. Sé que si algún día te vuelvo a tener entre mis brazos será porque te habrás dado cuenta que no existe un tú sin el yo, porque nuestra relación era, es y será una lucha constante que nunca quiero que termine, porque siempre se dice que lo difícil atrae pero que lo imposible enamora, y creo que es una gran verdad.
Quiero, de una vez por todas, quitarle ese prefijo inútil a la palabra imposible y volver a crear ese posible que juntos lográbamos imponerlo a todo aquello que algún día nos propusimos alcanzar.
No voy a perder la esperanza porque sé que nunca te voy a perder y por mucho tiempo que pase siempre vas a formar parte de mi.
Recuerda que la pregunta que debes hacer no es "como"?, sinó "porque"?.
Te quiero.
*
diumenge, 24 de març del 2013
Cuchuflu.
Dicen que los amigos vienen y van. Que pocos estarán para siempre, y ¿sabes? yo sé que tu siempre vas a estar a mi lado, lo presiento. Nunca pensé alcanzar este sentimiento hacia ti. Sabes que te quiero, pero aun no sabes cuanto..! Haces que me olvide de todo, que ría, que sea yo. Cuando estoy contigo el mundo se para. Se para porqué lo paramos nosotros, juntos. Cuando lanzamos al aire una de nuestras carcajadas, cuando la locura nos invade, cuando un “nada” lo convertimos en “todo”. Y es que a pesar de todo, nosotros sabemos vivir la vida, sabemos ser felices aunque a veces tengamos miles de problemas, sabemos afrontarlos, y me he dado cuenta que lo se hacer porqué estoy contigo, porqué me haces ser fuerte y no quiero perderte. Y sé que todo esto solo es un comienzo, que nos queda mucho por vivir, muchos errores que cometer y mucho más que aprender, pero no tengo miedo si estás a mi lado porqué eres tú el que me dice cada día que debo luchar por lo que quiero, que todo es posible, que puedo alcanzarlo todo si me lo propongo. Siempre voy a estar a tu lado, siempre vamos a ser nosotros, siempre formarás parte de mí! T’estimo!♥
Porque a veces, el amor, es lo único que nos salva de la vida.
No quiero jugar contigo pero es difícil que no lo parezca cuando también lo hago conmigo. Me gusta, me gustas y me jode. Me jode saber que no puedo dar más de mi, que no puedo volver a ser esa chica que se ilusionaba ràpidamente, que no le importaba hacerse daño, que iba a por todas sin miedo a lo que pudiera ocurrir después.
Luchar, bonita palabra. La lucha es algo constante, algo que tenemos que hacer día a día para poder sobrevivir en este mundo de ignorantes. Si no luchamos nos unidimos, nuestras vidas ya no viven, vaguean en un mundo lleno de ofuscación, odio, miedo, desesperación, impotencia. Impotencia hacia nosotros, hacia todo lo que nos rodea, así que venga, vamos a seguir andando, con la cabeza bien alta, afrontando lo imposible, haciéndolo realidad.
Y quiero quererme un poco más. Quiero poder quererte y que me quieras. El "te quiero" no te lo voy a regalar y espero que tú tampoco me lo regales. Vamos a luchar por ti y por mi, por un "nosotros", por un "vamos a intentarlo". Porque a veces, el amor, es lo único que nos salva de la vida.
Luchar, bonita palabra. La lucha es algo constante, algo que tenemos que hacer día a día para poder sobrevivir en este mundo de ignorantes. Si no luchamos nos unidimos, nuestras vidas ya no viven, vaguean en un mundo lleno de ofuscación, odio, miedo, desesperación, impotencia. Impotencia hacia nosotros, hacia todo lo que nos rodea, así que venga, vamos a seguir andando, con la cabeza bien alta, afrontando lo imposible, haciéndolo realidad.
Y quiero quererme un poco más. Quiero poder quererte y que me quieras. El "te quiero" no te lo voy a regalar y espero que tú tampoco me lo regales. Vamos a luchar por ti y por mi, por un "nosotros", por un "vamos a intentarlo". Porque a veces, el amor, es lo único que nos salva de la vida.
Respirar profundo, a veces, tampoco sirve.
Cerró la puerta de un golpe. Un golpe seco, fuerte. Suponí que en él había liberado un poco más de la rabia que llevaba dentro. Se derrumbó. Su cuerpo caía despacio hacia el suelo. Un suelo frío, mojado. Cerró las manos apretándolas con fuerza y borró su falsa sonrisa. Por sus mejillas bajaban lágrimas, pero no sabía a quién iban dirigidas. En ese instante quiso dejar de pensar. Se acercó al espejo y se miró detenidamente. Quería olvidarlo todo. Unos pensamientos inciertos se apoderaban de su mente, su seguridad bajaba cada vez más hasta convertirse en esclaba de su debilidad. Quería pararlo. Ella no merecía todo aquello. Cerró los ojos y vació su mente. Sintió por unos instantes que alguien le cogía la mano, que no estaba sola. Abrió los ojos y se volvió a ver reflejada. Su odio augmentava y se repitió, una vez más, que no volvería a suceder.
Pequeños momentos, grandes recuerdos.
No dudaría en volver a verlo. Nunca pensó que pudiera alcanzar esos sentimientos hacia él. Y lo vió unas cuantas veces en el mismo tren pero en distintas direcciones. No quiso, no pudo decirle nada. Todavía recuerdo el día en que sus miradas se cruzaron. Una pequeña sonrisa se escondía bajo esas cálidas mejillas. Él tubo el valor de enfrentarse a todo aquello que se les venía encima, a todos aquellos sentimientos que se tenían que dominar o dejar ir, a su aire, sin pensarlo. Se gustaban, lo sabían, pero no se volvieron a encontrar.
Vamos, una vez más, a querernos un poco más.
Vamos a empezar a escribir en un folio en blanco, no importa cuantos folios hagamos utilizado antes, no importa su contenido, volvamos a empezar. Ahora despacio, sin prisa. Vamos a corroborar cada una de las palabras, vamos a vivirlas. Si cometemos un error vamos a tacharlo pero no a borrarlo, dejémoslo ahí, para poder verlo siempre que queramos, para poder ver que fue un error, para saber que no podemos volver a cometerlo. Y seguimos. Seguimos escribiendo como si nada, sin más preocupación. Vamos a escribir palabras con tílde, vamos a remarcarlas, es importante remarcar esas palabras. Palabras bonitas, dudosas, curiosas, dañables, amorosas, alegres, tristes. Miedicas, sí. Vamos a escribir nuestros miedos, vamos a afrontarlos en estos folios. Vamos a ser fuertes, no hay nada que nos pueda vencer, nos vencemos nosotros mismos. Nuestros pensamientos nos pueden hacer más débiles pero no invisibles. Somos nuestros própios enemigos así que vamos a hacernos amigos de nosotros mismos. Vamos, una vez más, a querernos un poco más.
Subscriure's a:
Comentaris (Atom)





















.png)



