Vivimos de promesas, promesas que sabemos que pueden no cumplirse.
¿Por qué nos empeñamos en prometer cosas imposibles? Nunca sabremos el final de
las cosas, nunca sabremos si un siempre es para siempre.
Aun recuerdo esa noche de verano. Estaba sentada encima de
tus piernas y juntos contemplábamos los fuegos artificiales. Te giraste hacia
mí, me miraste a los ojos y sonreíste. Entonces me hiciste prometer que nunca
te dejaría, que nuestro amor seria eterno y yo te lo prometí. Nos besamos. Ese
beso significo un para siempre o eso creía.
Ahora estas tan lejos que ya no puedo alcanzarte y auque
quiera volver a esa noche de verano para poder parar el tiempo sé que llego
tarde. Puede que esa promesa ahora la tengas por otra chica pero en mi promesa
iba incluido el “te querré para siempre” y de momento sigue intacto. No se si
eso será verdad pero lo que si sé es que te quiero como siempre y como nunca.



