*

*

dimarts, 2 de juliol del 2013

Un libro. Mil historias.

Quise volver a leer ese libro que tanto me gusta como si nunca lo hubiera leído.
Quise volver a experimentar otra vez todo aquello por lo que lo denominé como mi favorito. Quise volver a reconstruir nuestra historia como si nunca hubiera existido, quería que todos los motivos por los que pasé los mejores años de mi vida volvieran a nacer, aun más fuertes y poder demostrar que “nosotros” es el único sinónimo que encaja perfectamente con la palabra amor.
Puede que hayas olvidado como nos conocimos y también como nos enamoramos pero quiero que te quede claro que yo lo he intentado. Ya no sé si era tu sinceridad la que hablaba la última vez que me dijiste te quiero o tu compasión. Eras mi debilidad y lo sabías. No estábamos preparados para encuentros ya que aun nos queríamos, sí, los dos, aunque te cueste reconocerlo porque tu orgullo a ganado la posición al corazón.Te he echado de menos, echo de menos estar juntos y mi vida contigo pero creo que ya es hora de empezar a ser realistas; ni tu sabes lo que quieres ni yo se lo que puedo querer y sin quererlo te has adentrado en un laberinto de sentimientos en el que no encuentras salida y yo he decidido no perderme contigo. Lastimas mi corazón pero estoy segura que también lastimas el tuyo y el de ella.

Ahora sólo te pido que no te mientas, porque puedes llegar a creerte tus propias mentiras y caer dentro de un pozo donde la salida sea difícil de alcanzar. Ya no me queda más que el recuerdo; esos momentos impactantes en nuestras vidas, momentos impredecibles que pueden hacer que todas las partículas que nos componen choquen entre sí, causando un acercamiento mayor al que una vez fue, rodeándonos y así permitiéndonos abrir puertas a nuevos caminos, a nuevas aventuras, para luego aterrizar dónde jamás pensaste encontrarlas, para llegar a un final del cual aun no estabas preparada para realizar. Momentos que por más que lo intentes no puedes controlar como te van a afectar.