Mi querido amor,
puede que ésta sea la última carta que te escriba, puede que a partir de ahora deje de pensar tanto en ti y piense más en mi. Que poco fue el tiempo que pasé enredada en tu cintura, abstraída en tu mirada, y que intenso. Empecé a luchar por nosotros mucho antes del inicio de esta historia. Que bien lo hiciste eso de hacerme creer que era lo mejor de tu vida y que fácil fue creérmelo. Amor, que ingenuos, yo pensando que podría hacer de ti ese chico que querías ser, y tú pensando que conmigo lo serías. Llegué a creer que no era suficiente para ti, que eras demasiado para mi. Ahora sé que tu amor no fue del todo cierto, que la lucha fue por ti y que la batalla la ganaste tú. Ahora sé que te amaba con locura, pero debo darte las gracias por no cortarme las alas, por destruir esas cadenas que me ataban y me quitaban la respiración. Porqué sí, con tan solo verte mis pulmones me aprisionaban. No creí poder saltar del precipicio sin ti, pero tú no lo dudaste y te fuiste sin mi.
Ahora sé que estas mejor sin mi, ahora sé que estoy mejor sin ti. Por eso, déjame que me despida, para toda la vida, esa que debíamos pasar juntos. Te deseo lo mejor, pero sobretodo me deseo lo mejor, porqué tú me has enseñado que el amor no consiste en dar guerra, sino en aprender a resolverla.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada