*

*

divendres, 16 de gener del 2015

La vida es eso que nos pasa mientras hacemos otros planes.

Mi hilo conductor es como la tela de una araña; una obra de arte, con sus perfectos acabados creada a base de esfuerzo y dedicación, pero frágil e débil, tanto, que con tan solo una palabra mal empleada en un momento poco oportuno se puede romper.
Cuando somos niños nuestra máxima preocupación es no poder jugar todo el tiempo deseado con esos nuevos patines, preocupaciones que van creciendo a medida que vamos cumpliendo años. Llegamos a preocuparnos por la buena impresión que debemos dar ante otras personas, sobre los estudios e trabajos que podremos o no obtener e incluso llegamos a preocuparnos por la pérdida de nuestras facultades ante nuestros nietos. Y lloramos. Puede que por desesperación, puede que por incertidumbre o pena, o puede que a veces, sea nuestra única defensa para darnos cuenta que aun no es nuestra hora para inundarnos en un mar sin salida.
Siempre hay algo que nos impide alcanzar la plena felicidad, y ese algo son todas esas preocupaciones que creamos aunque no las tengamos. Necesitamos tenerlo todo controlado sin darnos cuenta que cuanto más controlado creamos que tenemos las cosas, menos control ejercemos sobre estas. A veces sólo hace falta dejarse llevar, apreciar cada paso y regalar sonrisas a todos esos que no nos las pueden dar. Porque las preocupaciones son sólo eso, preocupaciones, que vienen y van intentando condicionarnos la vida.
La vida es aquello que nos va sucediendo mientras nos empeñamos en hacer otros planes” dijo John Lennon, y por ello, debemos dejar de hacer planes y vivir esto, el presente, lo único que tenemos, lo único que hoy por hoy podemos sentir.
 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada